¿Cómo consigo hacer cálido mi hogar?

Buenas a todos,

Si hace unos días os daba una serie de pautas para trasladar las emociones que sentimos en la naturaleza a nuestro hogar,el movimiento de hygge danés, así como lo haría un sueco con el proyecto Lagom y de los puntos en común en otras culturas y rutinas convertidas en una serie de normas en decoración, en mi convencimiento de que todos somos hygge.

Hoy quiero hablaros de que nuestra cultura se destaca por los rayos de sol, somos mediterráneos. Nos gustan las terrazas y disfrutamos del entorno natural. Sin embargo, no tenemos la misma consciencia medioambiental que puedan tener los Países nórdicos (a quienes admiro). Por suerte está cambiando y cada vez son más las empresas dedicadas al reciclaje de producto, además de diseñar ropa con ellos.

Cómo os decía, disfrutamos del entorno, disponemos de más horas de luz que en países como Suecia o Dinamarca, por lo que el modo en que trasladamos esas sensaciones al hogar lo podría expresar como el estilo mediterráneo.

COMO EN CASA EN NINGUNA PARTE
NADA COMO ESTAR EN CASA

¿Cómo consigo hacer un hogar cálido?

No voy a descubrir nada nuevo, sin embargo quiero haceros reflexionar en la medida en que nuestros hábitos, comportamientos influyen en nuestro estilo de vida y no somos conscientes de en qué medida lo trasladamos al hogar.

Cómo he dicho en alguna ocasión, para mí, el hogar es un organismo vivo y habla de nosotros. Es importante hacerlo nuestro y sentirnos a gusto.

1- Materiales nobles, formas orgánicas.

“Polvo eres y en polvo te convertirás”

Seamos conscientes de nuestros recursos naturales, respetemos nuestro entorno, ofrezcamos una segunda vida a piezas de mobiliario, recuperemos, restauremos.

– La madera.

La madera nos recuerda que formamos parte de la naturaleza, por tanto, nos hace sentir cómodos en ambientes donde hay elementos de madera (no tiene porqué ser toda la vivienda) un solado, la carpintería , vigas recuperadas, mueble heredado o reciclado.

– El barro cocido, porcelana, cerámica.

Otro material más conectado con el estilo rústico y también combinado en el estilo mediterráneo. Nos hace sentir a gusto, yo creo, en medida porque son hechas con las manos, aquellas cosas que más valoramos.

Ejemplos: lavabos, solados antiguos recuperados, jarrones, revestimientos.

– El lino y el algodón.

El lino y el algodón es una de las texturas que más me gustan porque igualmente, me hacen sentir como en casa. No pesa, es ligera, deja pasar la luz y protege a la misma vez del calor. Es un material que favorece la sensación de frescura, algo que se convierte en la sensación de acogedor si vivimos en una zona de mucho sol.

Ejemplos: textiles en cortinas tipo visillo y en cojines,no muchos y mullidos. Nos gusta tumbarnos en sofá más que sentarnos, haciendo elogio a nuestra siesta.

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– La piedra.

Puede que para algunos resulte fría para mí no. Es sinónimo de calidez. Una piedra sin pulir en un paramento, deja su desnudez “al natural” y los materiales para mí, cuánto más los dejen ser, más me gustan.

Ejemplos: solado en baños de cantos rodados, paramentos rescatados de viviendas colindantes o estructuras que sufrieron varias reformas no acertadas.

Las plantas.

Para mí el segundo elemento importante para hacer cálido el hogar.
Las viviendas, la gran mayoría disponen de una distribución entorno a un patio interior, repito la gran mayoría. Las terrazas o patios son el oxígeno en la cultura mediterránea y por tanto, una forma indispensable de hacer cálido el hogar.
Ejemplos: porches, en ventanas, patios interiores, en salón comedor se convierten en altares del verde, fresco, vivo y enérgico que podría identificarse el estilo mediterráneo.

– La luz.

Los muros de las viviendas se cierran a los huecos de sol, abriéndose a un patio interior para guardar y preservar la intimidad, aunque esto solo fueron los primeros vestigios de viviendas que fueron evolucionando, dando prioridad a los patios como accesos, y a los huecos de ventanas en fachadas gracias a la tecnología domótica para regular la luz de las persianas desde un mando e incluso desde tu teléfono.

Las fachadas pueden convertirse en tarjetas de visita, la imaginación es infinita, tantas como materiales.

Muestran una parte de la persona que habita el espacio.

Ejemplos: puede ser una fachada sobria con pocos y moderados huecos que se identifica con el carácter reservado y tímido de la persona (aunque no siempre es así y el estilo exterior va determinado por las circunstancias elegidas en ese momento)

La iluminación indirecta tanto en exterior como interior es la que determina qué elemento es importante para nosotros y destacamos en el hogar colocando un punto de luz así como la posibilidad de crear entornos cálidos en terrazas, jardineras, zonas de paso, y en estancias de dormitorios y salones iluminando solo, donde se necesita.

La intensidad no es tan importante como la temperatura, cuando lo que pretendemos es crear un entorno acogedor. Luces cálidas , prolongan y abrazan momentos de disfrute en la lectura de tu libro, sobremesas extendidas.

– El color.

Abogo por los tonos neutros en interior, son los que más sensación de calidez nos aportan, no por ello son los únicos que dominan el espacio combinados con alguna pared en tonos, ocre, cobalto, verde, naranja teja.. todo depende del estilo de la persona que lo habita pero siempre, consiguiendo que se identifique con lo que le rodea.

 

“La importancia de la casa vivida”

El orden es importante, transmite serenidad al alma…sin embargo, no estoy de acuerdo en el concepto de ” casa museo” la casa está para ser vivida, de ahí la importancia de una taza de café olvidada en la cocina, un libro abierto sobre la mesita de noche o en la mesa de comedor. Las llaves sobre el vaciador de bolsillos en la entrada, una zona de juegos integrada en el salón con todo lo que implica, juguetes a la vista.
Recoger ordenar, cada cosa en su lugar… me canturreaba mi hijo…sobre todo, la importancia de cada cosa en su lugar. Junto y no revuelto, sin embargo vivido.

Cuéntame, ¿cómo haces para que tu hogar sea cálido?

4 opiniones en “¿Cómo consigo hacer cálido mi hogar?”

  1. Me encanta esa idea, considero que el encanto de una casa pasa por esos detalles olvidados que dan vida y hacen hogar. Las casas museo puede que sean bonitas, pero desde mi punto de vista son frías y no tienen vida, no son un hogar. De hecho cuando he visitado alguna casa museo la sensación que tenia era muy incómoda, no sabes muy bien donde sentarte y donde poner esa taza de café. Al salir y abandonar la estancia he sentido un gran alivio.
    En otras ocasiones después de visitar la casa que está para la exposición, los anfitriones te llevan a una estancia sencilla que es donde viven y donde tienen sus cosas personales y diarias, triste pero creo que este lugar gana en calidez y cercanía.

    1. Hola Ana!
      Muchas gracias por tu comentario, estoy muy de acuerdo contigo, las casas son para ser vividas, formar un hogar es el resultado del encuentro de uno mismo en el espacio que habita, habla de él y no va reñido que el “cascarón” -arquitectura, tabiquería, acabados- junto con mobiliario, nos transmita al visitarlo y al estar, nuestro estilo de vida, que en definitiva hace inclinarse por la mezcla en decoración. Conseguir esto es un trabajo de equipo, profesionales, oficios y cliente, no solo del que diseña.. el resultado es el diálogo, acuerdo y adaptado a la persona que lo habita, además de bonito, cálido y funcional.😘😘

  2. La madera, la luz, las plantas, los objetos que hacen parte de la vida de uno mismo y… las alfombras.
    Somos sospechos pra hablar pero nos encantan las alfombras en los hogares, ya sea por la calidez que aportan como para la armonía que pueden ayudar a crear en un espacio.
    Os invito a conocer las nuestras, artesanales y de comercio justo, en http://www.Sukhi.es
    Saludos. 🙂

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